
El retroceso científico amenaza la salud pública en Norteamérica
Las decisiones políticas y la desinformación debilitan la credibilidad de las instituciones sanitarias y científicas.
La jornada en Bluesky, bajo las etiquetas #science y #health, revela una creciente preocupación por el retroceso de las políticas científicas y sanitarias en Norteamérica, el impacto de la desinformación y la urgencia de restaurar la credibilidad institucional. Los debates destacan la vulnerabilidad de los sistemas de salud frente a la interferencia política y la erosión de la educación y la información científica rigurosa.
Crisis institucional y retroceso científico
Las consecuencias de anteponer la política a la ciencia se evidencian en la recapitulación de la senadora Patty Murray, que denuncia el nombramiento de un conspiracionista antivacunas como alto funcionario sanitario y el recorte en la investigación biomédica. Este panorama se agrava al observar cómo Canadá reacciona ante la pérdida de fiabilidad de las instituciones estadounidenses, tras la modificación de directrices sobre vacunas y el deterioro de la colaboración internacional en salud.
"La historia en realidad minimiza la vulnerabilidad de Canadá ante el abandono estadounidense de la ciencia y la regulación, de la que depende Canadá."- @bhaggart.bsky.social (163 puntos)
El desmantelamiento de prioridades científicas por parte de la EPA se refleja en la investigación sobre el humo de incendios y la salud humana, que perdió financiación por motivos políticos. Las respuestas públicas recalcan que decisiones presupuestarias ínfimas tienen repercusiones devastadoras en la salud colectiva, mientras la crisis de enfermedades transmisibles se agrava en el continente.
Desinformación, educación y el papel de los medios
La proliferación de discursos anticiencia y antivacunas, como señala Gavin Yamey, transforma la relación entre pacientes y profesionales sanitarios en un campo minado ideológico, dificultando la protección de la salud pública. Ejemplos paradigmáticos de desinformación, como el caso de Joe Rogan, ilustran cómo la ignorancia y la indiferencia ante la evidencia científica influyen negativamente en la percepción social de temas como la inmunización contra el sarampión.
"Rogan es identificado sistemáticamente como el principal difusor de información falsa o engañosa sobre salud pública en las redes sociales a nivel mundial. Su ignorancia sobre el tema es tan ilimitada como su indiferencia hacia la ciencia."- @robertscotthorton.bsky.social (132 puntos)
La carencia de educación científica de calidad en los institutos, como expone Jaime, contribuye al desconocimiento sobre genética y nutrición, especialmente en poblaciones neurodivergentes. Los medios especializados siguen desempeñando un papel esencial, como indica Gregg Gonsalves, pero la credibilidad de la prensa generalista se ve mermada por la falta de rigor y la difusión de equivalencias entre expertos y negacionistas.
"Los medios privados que antes ejercían el periodismo generalista, ahora deben considerarse departamentos de relaciones públicas de sus propietarios multimillonarios. Las pequeñas independientes han ocupado ese espacio vacante."- @serehfas.bsky.social (3 puntos)
Resiliencia científica y divulgación
A pesar de la adversidad, persisten focos de divulgación rigurosa, como la labor de paleoecólogos en la reconstrucción histórica y la atención a detalles evolutivos, demostrando que la ciencia sigue avanzando en la esfera pública. Sin embargo, es notorio el contraste con algunas coberturas mediáticas anómalas, donde se equipara la voz de los expertos con la de los negacionistas, lo que contribuye a la confusión social y pone en riesgo el consenso científico.
La preocupación por el desmontaje de la salud pública se extiende a las alianzas y actores que la socavan, como señala Gregg Gonsalves en su crítica a la normalización de discursos contrarios a la evidencia. El reto actual es reconstruir la confianza, fortalecer la educación científica y defender la integridad del conocimiento frente a la polarización y la desinformación.
La excelencia editorial abarca todos los temas. - Marisol Ávila